A partir de 2027 se llevarán a cabo auditorías sociales en toda Europa

La implantación de las auditorías sociales de Bio Suisse cobra impulso: desde 2023 ya se llevan a cabo con éxito en explotaciones en España, según un enfoque basado en el riesgo, y se han integrado en las inspecciones de BSO. En Italia ocurre desde el año 2024. En 2027 se prevé su ampliación a toda Europa. Noah Ramos y Salome Günter, del equipo de Responsabilidad Social Internacional de Bio Suisse, repasan las experiencias hasta la fecha y hablan sobre los próximos pasos.

En el año 2023 se introdujeron las auditorías sociales dentro del marco de la seguridad de la calidad y de la mejora de la práctica social. ¿Por qué era importante que Bio Suisse desarrollara su propio concepto de auditorías sociales?

Nos dimos cuenta de que los problemas prácticos a nivel social no se resuelven si nos limitamos a confiar en una autodeclaración o en certificaciones sociales externas, cuyos estándares distan mucho de los nuestros. También encontramos casos de irregularidades de forma reiterada. Así es como nos percatamos de la importancia de desarrollar y mantener conocimientos especializados a nivel interno sobre cuestiones relacionadas con las condiciones laborales y de crear una herramienta propia como la auditoría social. Porque solo así podremos abordar los problemas de forma proactiva.

En Europa no hay muchas asociaciones ecológicas que también realicen auditorías sociales y formen ellas mismas al personal de inspección. Por eso Bio Suisse decidió encargarse directamente de las sesiones de formación, ya que esto fomenta y mantiene el contacto directo con los distintos inspectores. Y no hay ninguno que no haya recibido formación por nuestra parte. Al mismo tiempo, este contacto directo actúa como catalizador para la motivación, ya que los inspectores ven de inmediato quién está detrás de los procesos, pueden ponerle cara a cada nombre y comprobar que sus comentarios directos se tienen en cuenta y se llevan a la práctica.

¿Qué acogida tuvo la iniciativa entre las explotaciones?

En el año 2025 se efectuaron 320 auditorías sociales y la gran mayoría de las explotaciones siempre colaboraron muy bien. Si bien es cierto que para ellas supone una inspección adicional y, por lo tanto, un esfuerzo extra; las auditorías sociales se realizan el mismo día que las inspecciones ecológicas de las explotaciones y duran dos horas, por lo que no se salen del marco previsto. Además, los responsables de las explotaciones reciben con antelación un documento preparatorio en el que se detallan el procedimiento, los documentos necesarios y demás información relevante. A esto se suma que ven que toda Europa avanza en esta dirección; incluso en la agricultura convencional, donde cada vez hay más auditorías sociales.

Las auditorías sociales también funcionan muy bien. En aproximadamente un tercio de las explotaciones solo se detectaron deficiencias leves, como la falta de botiquines de primeros auxilios o de guantes para los trabajadores, y en esos casos siempre rectificaron rápidamente. Solo hemos detectado desviaciones importantes con respecto a nuestras normas, como infracciones a la legislación laboral local, en aproximadamente el 3 % de las explotaciones.

No obstante, también cabe destacar que los responsables de las explotaciones se mostraron siempre dispuestos a subsanar estas deficiencias lo antes posible, aunque podrían haber decidido no aplicar las medidas necesarias, renunciar a la certificación Bio Suisse y, en su lugar, exportar sus productos a un país que no realice auditorías sociales. Al principio temíamos un poco que se diera esta situación. Sin embargo, en la práctica hemos constatado que a las explotaciones les compensa aplicar las medidas y poder seguir abasteciendo al mercado suizo.

¿Qué medidas se llevarán a cabo a corto y medio plazo?

Hasta ahora hemos ido introduciendo las auditorías de forma gradual: el primer año nos centramos en España y, en los dos años siguientes, añadimos también a Italia. El motivo de esta implantación más lenta es que queríamos recopilar las lecciones aprendidas para seguir optimizando nuestros procesos antes de llevar a cabo operaciones de mayor envergadura. Con el lanzamiento este año en Turquía, Grecia y Francia, daremos un primer gran paso adelante.

Está previsto que en 2027 se implanten las auditorías sociales en toda Europa y, en 2028, en los 80 países repartidos por todo el mundo en los que haya explotaciones ecológicas certificadas por Bio Suisse. Los cursos de formación se impartirán en línea por motivos logísticos, a través de una herramienta diseñada específicamente para ello. En ellos, los inspectores asimilarán los contenidos de forma autónoma a lo largo de siete módulos interactivos. Su progreso de aprendizaje se evaluará mediante preguntas de examen que deberán superar para poder pasar al siguiente módulo. La formación completa dura aproximadamente un día laboral.

Por lo tanto, se avecina una etapa muy emocionante en la que nos espera una enorme variedad de contextos y realidades en las explotaciones. Por poner un ejemplo: hasta ahora no nos hemos topado con el tema del trabajo infantil en las auditorías realizadas en Europa, pero en el Sur global la situación de partida podría ser algo diferente, por lo que tendríamos que actuar en consecuencia y buscar soluciones. Por consiguiente, el mayor reto consiste en diseñar un modelo de auditoría social uniforme que funcione en todo el mundo y se adapte a los contextos locales.

¿Qué os hace sentir optimistas respecto al futuro?

Miramos hacia el futuro con mucha confianza. Vemos que las auditorías sociales funcionan muy bien. Los inspectores realizan un trabajo excelente en la ejecución de las auditorías y demuestran un alto nivel de calidad en la inspección. Las explotaciones colaboran bien, la mayoría de las desviaciones no suelen ser graves y siempre se rectifican de forma rápida y correcta. Se anima a todas las partes interesadas en el sistema de auditoría social a seguir aprendiendo, algo que hasta ahora está funcionando estupendamente.

El equipo de Responsabilidad Social

Noah Ramos es geógrafo humano y el responsable de la implantación de auditorías sociales en las explotaciones certificadas por Bio Suisse desde marzo de 2022 Trabaja en el equipo junto con Salome Günter desde agosto de 2026. Al igual que Ramos, Günter estudió Geografía en la Universidad de Berna. Para su trabajo de fin de máster llevó a cabo una investigación de tres meses en una explotación de cultivo del cacao al suroeste de Colombia, donde convivió con dos familias, colaboró en las labores del campo, y realizó entrevistas y charlas para dar a conocer la realidad de la vida de los productores de cacao. Acaba de finalizar con éxito unas prácticas en el ámbito de la sostenibilidad en Bell Food Group. Salome aporta una amplia experiencia sobre el terreno, una notable capacidad de pensamiento crítico, sensibilidad para las relaciones de poder a nivel social y estructural, así como la capacidad de tratar a las personas de igual a igual.

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